Arte Contemporáneo
Desafíos en contextos de conflicto
por Lucía Marocchi

Observaciones sobre el método

En este breve escrito estudio formas en que el arte contemporáneo aborda conflictos sociales. Defino algunas impresiones propias sobre distintas obras, las examino para recuperar la manera en que hacen eco de la oposición de fuerzas presente en paisajes repletos de tensión. Agrupo pensamientos de los artistas sobre la masa de gente que migra, que desespera, que ignora o es ignorada, que mata o muere. Un mosaico de ideas es el tejido común. Las obras manifiestan muchos modos de construir sentido. Le pregunto a estos artistas cómo se hacen cargo de la urgencia, cuál es el espacio de acción/reflexión que abren en la sociedad, a quienes piensan como receptores. ¿Creen que es el campo del arte un ámbito para comprender o para evadir la realidad?

Elijo realizar una suerte de inventario que conserve las estrategias artísticas que más me interesan. Encuentro entonces que no importa el modo, puede ser lenguaje visual, audiovisual o simplemente plástico, cada caso que examino parece estar de acuerdo con otro como en una serie. Pienso que guardan semejanzas en tanto son capaces de revelar una verdad inadecuada, algo que incomoda porque hace visible lo que sacude las bases de lo normalizado. Descubro que escribir este trabajo puede ser una maniobra válida ante esa incomodidad.

Como en un catálogo, busco un orden entre las obras y las acomodo con cuidado. Como todo ordenamiento posible, el que presento a continuación es caprichoso e interesado.

Genealogías y apropiaciones

Antoni Muntadas, “Miedo/Jauf”, 2007

Jean Luc Godard, “Dans le noir du temps”, 2001

Mo Asumang, “Die Arier”, 2013

Voloshinov afirma que “el signo es la arena de la lucha de clases” para explicar que en el signo existe una intersección de intereses. En tanto son creación interindividual, los signos adquieren un valor social e integran el campo de las ideologías. La lengua es utilizada por todas las clases sociales, cada clase da a los signos ideológicos sus propias orientaciones.

Este conjunto de artistas explora las limitaciones y reservas del signo. En su convención, las palabras funcionan dejando de lado las particularidades y sostienen una opaca universalidad que posibilita la comunicación. ¿Qué no nos decimos en esta comunicación de palabras convencionales? El arte posibilita la integración de lo individual en cada signo que produce, y así, diferente a la idea asociada a lo que todos en nuestra sociedad compartimos sobre “algo” (sea ese algo una manzana, una persona, un paisaje, la libertad, la guerra, la muerte, etc.), cuando un artista lo expresa, ese algo se transforma en lo suyo propio.

La obra de Antoni Muntadas “Miedo/Jauf” pertenece a la serie “On Translate” en las que expone palabras cuya representación se trastoca de una sociedad a otra. Miedo en español equivale a jauf, en árabe: sólo hasta acá tenemos una ecuación simple, casi razonable. ¿Demuestra lo mismo a ambas orillas del estrecho de Gibraltar? El video da voz a los usuarios de la lengua, andaluces y árabes son quienes toman la palabra y la definen. Al borde de la pantalla, cada uno de los relatos es traducido al español y al árabe apelando a espectadores de las dos lenguas. Muntadas observa el conflicto poniendo un pie en cada orilla del estrecho y examina el sentimiento del miedo en un camino que va de la enunciación al significado. Muestra también que pese a las diferencias hay una semejanza que es nada menos que la tensión que se dice en cada una de las definiciones. Si lo que acapara la palabra en los diccionarios no es transparente, esta obra no ilumina a la palabra, le devuelve un poco de su transparencia.

“Mis enemigos son aquéllos que no utilizan imágenes, o que las utilizan más para ocultar que para revelar; esto es lo que hace la mayor parte del cine: tratar de ocultar lo que siente la gente; y por eso a la gente le gustan las imágenes, porque le enseñan cosas ocultas y, al mismo tiempo, se las esconden” “No se trata de la destrucción del cine sino de la destrucción de las formas." Jean Luc Godard

Las palabras de Godard se refieren al mismo problema del signo: enseñar y esconder. El conjunto de su obra, lejos de conformarse con las pautas del cine clásico, siempre evadió las normativas, el disfraz conveniente de las formas prefabricadas. En su lenguaje cinematográfico el plano no es el plano del espacio común y el montaje incomoda porque la forma institucional se cuestiona y destruye.

El cortometraje “Dans le noir du temps” forma parte de un proyecto ideado por Nicolas McClintock, que reúne filmaciones de varios cineastas sobre la temática del tiempo en el paso de un milenio a otro. En esta obra Godard apunta al signo en la “vejez del universo” y despliega una sucesión de imágenes que pronuncian quiebres de significación ante el desmoronamiento de la utopía. Los intertítulos indican “los últimos minutos” del coraje, del pensamiento, de la memoria, del amor, del silencio, de la historia, del miedo, de la eternidad, del cine. Se trata a veces de fragmentos que son fuentes documentales de las guerras del siglo XX, otras veces de escenas de películas. Ante estas imágenes las palabras no alcanzan, como espectadores, no hay definición posible. Entendemos que la guerra disoció ideas, visiones y palabras. ¿Qué imagen representa “los últimos minutos del miedo”? Godard muestra el primer plano de la cara desfigurada y ensangrentada de un soldado a punto de morir, acostado en el campo de batalla, boca arriba bajo la nieve.

En sintonía con las perspectivas de Godard y Muntadas, el documental de Asumang vuelve sobre las palabras para entrever los fines y las afectividades detrás del uso de las mismas. “Die Arier” está narrado en primera persona, la búsqueda: ¿qué significa ser ario? ¿Cuáles son las comunidades arias? ¿Por qué se sostuvo su superioridad? ¿Qué usos tiene hoy este término?

La autora es alemana, descendiente de africanos, sus propios rasgos son terreno de confrontaciones: “Vuelve a África” le dicen en el medio de una manifestación neonazi. En una entrevista explica su propia estrategia “salgo y confronto a esta gente con mi persona. Trato de sacarlos de su cabeza, porque tienen una idea sobre cuál es su enemigo pero realmente no lo conocen”.

Como en un tour de force, el documental nos lleva a recorrer Alemania, Asia y Norteamérica. Entonces escuchamos relatos dispares sobre el mismo concepto: nos habla un profesor de historia universal que explica las características de la ideología nazi, una anciana judía cuya familia no sobrevivió a los campos de concentración, un científico nazi que afirma que la raza superior vino a este mundo en naves voladoras y fundó el tercer Reich, un hombre que tiene un certificado de “ario” en su mano, jóvenes alemanes proclamando la expulsión de inmigrantes. Fuera de las fronteras europeas nos adentramos en las comunidades arias de Asia y escuchamos testimonios de familias que viven una realidad muy diferente a la alemana. La autora les muestra las fotografías de quienes son “arios” en su país. Al verlas, hombres, mujeres y niños no se sienten identificados con esas fisonomías y a la vez saben que del otro lado del mundo esa palabra fue empleada para fundar superioridad y exterminio, la peor masacre de nuestra historia como especie.

Sobre el final vamos a EE. UU., donde más relatos son recuperados. Allí escuchamos un joven que pertenece a las filas del Ku Kux Klan, quien se siente cómodo con el uso de su traje por motivos de ceremonia y sus ideas de tradición e identidad. “No soy racista (…) nadie es racista en el Klan. (..) Amo a mi raza, amo a mi tierra”

Intertextualidades

Thomas Hirschborn, “Ur collages”, 2008

Banksy, grafiti realizado frente a la embajada de Francia en Londres, 2016 Mona Hatoum, “Present tense”, 1996

Desde la poética de las vanguardias históricas -principalmente el dadaísmo, y por fuera de éstas, en la obra de Picasso sobre todo- la estrategia del collage permitió a los artistas fundar diálogos entre elementos pertenecientes a contextos ajenos al campo estético. Esta puesta en relación permitió expandir los límites de la creatividad y construir nuevos sentidos cuando los mecanismos tradicionales no pudieron dar cuenta de las inquietas sensibilidades modernas.

Los “Ur collages” de Hirschborn toman al mundo como referencia, en más de una faceta. En la serie, cada uno de los trabajos sigue la misma lógica: dos fotografías, una es del campo de la publicidad, otra es un registro de una víctima de guerra. Tomada de internet, esta última imagen pertenece a la clasificación gore porque muestra violencia gráfica extrema. El vínculo que se establece entre las imágenes elegidas es formal, es decir, se sostiene desde la forma, el color y las direcciones. Fuera de la trama compositiva, las imágenes buscan generar sensaciones diferentes que van desde la atracción al rechazo total y la repulsión. De un lado, cuerpos vivos, maquillados y retocados para vender, por el otro, cadáveres mutilados, abiertos, destrozados, descompuestos. Así como las vanguardias diagnosticaron el mundo a través de sus manifiestos, Hirschborn escribe el suyo para expresar su cosmovisión y las intenciones que guarda la serie de los “Ur collages”. A continuación transcribo unos fragmentos del mismo: “(…) The obvious feature of an “Ur-Collage” consists in its creating a new world from only two elements of the existing world. (…) I want to connect the two images with one another, to bring them together; I want to glue them together in a new worldview. What connects the two elements before I have glued them together is that they are both images of the existing world surrounding me. They are elements, images of our undivided world, of our only world. I live in this complex, chaotic, cruel, beautiful and wonderful world. I want to be happy in it and I want my work to reflect that. The “Ur-Collage” is a basis for this. I affirm the world in which I live and I also want to affirm the negative side of this world. I affirm the world in which negativity is also shown and in which the hard core of reality, of negativity, is not bracketed off. I want to also show this hard core. I want to turn toward the negative; I do not want to be a cynic or a cunning devil. I do not want to look away; I do not want to turn away and I do not want to be overly sensitive. I want to be attentive and I want to create a new world alongside and in the existing world. I want to do this with the “Ur-Collage”. It shows that, it asserts that and it defends that. The “Ur-Collage” is the form of this newly created world. To make an “Ur-Collage” means to be in agreement with the world. To be in agreement does not mean to approve. To be in agreement means to look. To be in agreement means to not turn away. To be in agreement means to resist, to resist the facts. An “Ur-Collage” is not information, not journalism, not commentary. An “Ur-Collage” creates a truth and I am concerned with giving a form to this truth. The Ur-Collage” wants to create a new truth. (…) There is no technique more common throughout the world than the collage – almost everybody has done a collage sometime in their lives. That is the associative element of a collage, that almost everybody, sometime in their lives, has tried to make an image of this world. A collage is something universal and it is an opening toward a non-exclusive public.”

Un grafiti frente a la embajada de Francia en Londres llama la atención de quienes recorren la ciudad. Se trata de un personaje conocido: Cosette, de la obra “Los miserables”. La niña tiene lágrimas en los ojos debido al humo proveniente de una bomba de gas lacrimógeno. A un lado un código de barras QR, también pintado, es la llave de acceso a un registro en video de la represión sufrida por los inmigrantes en la localidad de Calais. Banksy denuncia una situación de conflicto apropiándose del espacio público y negando todas las condiciones del arte tradicional: la obra es efímera e interdisciplinaria -pone en juego diversas prácticas artísticas-. Una cita a la obra de Víctor Hugo sirve al artista para apelar a los conocimientos previos de los transeúntes e introducirlos en la temática de la inmigración. La yuxtaposición de dicho personaje icónico con la bomba de gas funciona como metáfora del conflicto, y el video aporta la documentación del suceso denunciado. La recepción de esta intervención pública requiere de los espectadores una participación activa porque no se detiene en la mera contemplación de la superficie pintada sino en la decodificación del sentido a partir de dos imágenes conocidas: Cosette y la bomba de gas.

Esta obra causó tanta incomodidad que, antes de ser removida, fue rápidamente cubierta con un pedazo de madera. De ella nos quedan los registros de quienes la fotografiaron y las notas que se escribieron y filmaron. El video todavía circula en youtube, aunque también fue varias veces censurado.

Muchísimas piezas cuadradas de jabón elaborado en la ciudad de Nablus tienen en una de sus caras incrustaciones de pequeñas piedras redondas de cristal rojo. Las piezas están ordenadas de modo tal que todas juntas dibujan los límites de las tierras devueltas a Palestina tras el acuerdo de Oslo del año 1993. Tuve la oportunidad de ver esta y otras obras de Mona Hatoum el año pasado en Fundación Proa. En su poética la figura retórica oxímoron es una de las estrategias recurrentes para manifestar la temática de la guerra, para vincular dos conceptos que aluden al conflicto a partir de su propia oposición.

La materialidad reclama significados: el jabón elegido es un producto tradicional palestino elaborado con aceite de oliva y posee un aroma particular que invade la sala de exhibición. Al ser un material degradable resulta imposible fijar algo en él que pueda perdurar en el tiempo. Volvemos entonces sobre la cartografía que se dibuja con pequeñas gotas rojas y vemos fragmentados los territorios representados. Volvemos la vista al título de la obra, “Present tense” se trata de un tiempo presente y un presente tenso.

Recreaciones y transformaciones

Jeff Wall, “Dead troops talk” (a vision after an ambush of a Red Army Patrol, near Moqor, Afghanistan winter 1986) 1996.

Valeriano Lopez “Estrecho adventure”, 1996

Josep María Martín, Un prototipo para la buena emigración, 2005

Las obras hasta acá expuestas toman evidencias del entorno para emplazarlas directamente en las obras: relatos, videos, fotografías, fechas, cartografías y objetos artesanales.

Al emplear el espacio del arte como lugar de recreación, Jeff Wall y Valeriano Lopez ponen en práctica otra estrategia que consiste en describir los conflictos tomando algunos puntos de referencia del entorno con el objetivo de crear algo diferente.

Mediante la creación de un escenario y la disposición de personajes en él, Jeff Wall registra en sus fotografías la representación de la guerra. En estos espacios imaginados, los gestos, las actitudes y las situaciones están estudiados y pautados. El título acerca al espectador a la situación de la escena en un espacio concreto, la fotografía pretende ser un testimonio del conflicto pero se trata de un simulacro.

“Estrecho adventure” recrea la situación conflictiva del estrecho de Gibraltar a partir de la estética del videojuego propia de los años 90. ¿Quién maneja al personaje de este juego? El personaje principal del videojuego es un africano cuyo objetivo sortear unos cuantos niveles: “to get the Money”, “to get into the country”, “to get legal”, “to get accepted”, “to get a job”. Esta sucesión de habilidades convierten en juego aspectos de la realidad económica y social, mientras la incertidumbre y la muerte se combinan detrás de la pantalla, de nuestro lado sólo parece haber un momento de ocio y entretenimiento.

Como última obra de este inventario, elijo una propuesta cuya intención es transformar la realidad. La quimera vanguardista de unir arte y vida se renueva en artistas como Josep María Martín, quien diseña proyectos artísticos orientados a influir sobre su entorno de manera directa.

El proyecto “Un prototipo para la buena emigración, centro de formación e información juvenil sobre la frontera” tiene como propósito generar “herramientas para reflexionar sobre el coste de la migración y sus riesgos y, si esos riesgos, valen la pena”.

La obra, que forma parte de un proyecto más grande, “In Site”, que se lleva a cabo desde 1992 en la situación fronteriza que comparten EE.UU y México, propone dos tipos de acciones para crear vías de acceso a información que oriente a los jóvenes mexicanos: la construcción de un espacio físico particular como entorno de contención y diferentes propuestas de juego. Como ocurre en “Estrecho adventure”, se trata de traducir la información sobre la frontera a un código lúdico desde el cual reflexionar sobre los “riesgos de la desinformación”. El espacio fue construido pero retirado de la exposición y el proyecto en su totalidad fue censurado porque “suponía el riesgo de incitar a la inmigración legal”.

Imágenes


 

   


 


 


 


 


 


 


 


Enlaces

Antoni Muntadas, “Miedo/Jauf”, 2007 (nota periodística) https://www.youtube.com/watch?v=pRfc9ju1fis

Jean Luc Godard, “Dans le noir du temps”, 2001 https://www.youtube.com/watch?v=xKPseV6BJCo

Mo Asumang, “Die Arier”, 2013 (fragmentos) https://www.youtube.com/watch?v=7jRFyf7TWIw
https://www.youtube.com/watch?v=08ia79bArCw

Banksy, video al que conduce el código QR da de Francia en Londres, 2016 https://www.youtube.com/watch?v=H9cJUWIvCnw

Valeriano Lopez “Estrecho adventure”, 1996

Josep María Martín, Un prototipo para la buena emigración, 2005 http://www.josep-mariamartin.org/es/prototipo-nueva-emigracion/index.php


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